Julio de 2026
Pensando la Antártida desde el Sur Global: ciencia, diplomacia y cooperación

Las redes de científicos argentinos en Australia y en Nueva Zelanda organizaron un seminario sobre la Antártida, con el Embajador en Australia, la Embajadora en Nueva Zelanda, Bruno Arpi y Gabriela Roldán.
Como parte de los encuentros interredes de las Redes de Científicos Argentinos en el Exterior, el 19 de junio se realizó un seminario dedicado a la Antártida que reunió a la comunidad científica argentina en Oceanía. Fue organizado por las redes de científicos argentinos en Australia y en Nueva Zelanda.
La apertura estuvo a cargo de la Dra. Silvana Della Penna, coordinadora científica de la Red de Científicos Argentinos en Australia, junto con la Dra. Stella Orzuza, coordinadora científica de la red en Nueva Zelanda. Ambas subrayaron la importancia de la colaboración entre las redes de la región y el objetivo del encuentro: un seminario sobre la Antártida que convocara a especialistas en la materia.
Moderó la Dra. Irene Schloss, licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Buenos Aires, con un posdoctorado en Oceanografía Biológica en Canadá. Es investigadora principal del CONICET, vicedirectora del CADIC (Centro Austral de Investigaciones Científicas) y profesora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. Desde hace más de 25 años es además investigadora del Instituto Antártico Argentino; participó de diez campañas antárticas nacionales e internacionales y dirigió numerosos proyectos científicos.
Ciencia y diplomacia
Abrió las exposiciones el Embajador argentino en Australia, Máximo Gowland, con una trayectoria que incluye misiones en Australia, Fiyi y Papúa Nueva Guinea y participación en organismos y negociaciones antárticas internacionales. Abordó la relación histórica entre ciencia y diplomacia en la Antártida y cómo la investigación científica fue el eje de los marcos jurídicos que regulan el continente: del Año Geofísico Internacional de 1957 y el Tratado Antártico al Protocolo de Protección del Medio Ambiente de 1991. Destacó también el rol de la Argentina y de los demás países «puerta de la Antártida» —Chile, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda— en la cooperación científica y logística, el protagonismo del Instituto Antártico Argentino y la importancia de fortalecer la cooperación Sur-Sur entre los países del hemisferio sur con experiencia antártica.
El Protocolo de Madrid no vence en 2048
El segundo expositor fue el Dr. Bruno Arpi, miembro de la Red, senior lecturer en la Facultad de Derecho y codirector de la Environmental and Natural Resources Law Research Unit de Adelaide University. Trabaja en derecho internacional público, derecho del mar, derecho del cambio climático y derecho antártico, y es autor del libro Shaping the Ice: Argentina and Australia's contributions to Antarctic law. Actualmente coedita el número especial de The Polar Journal «Responding to the Call for Reform: The Present and Future of Antarctic Governance».
Entre otros temas, se refirió al artículo 7 del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente (el Protocolo de Madrid), que establece que «cualquier actividad relacionada con los recursos minerales, salvo la investigación científica, estará prohibida». Existe la creencia de que esa prohibición vence automáticamente en 2048, pero el Tratado y su Protocolo tienen vigencia indefinida: 2048 es solo la fecha a partir de la cual cualquiera de las Partes Consultivas puede pedir una conferencia de revisión. Para levantar la prohibición haría falta un acuerdo muy exigente entre los miembros y, antes, un régimen jurídico obligatorio que regule esa actividad. La Antártida sigue protegida indefinidamente frente a la explotación comercial.
Las ciudades puerta de entrada
La tercera expositora fue la Dra. Gabriela Roldán, miembro de la red en Nueva Zelanda y docente e investigadora de Gateway Antarctica, el centro de estudios antárticos de la Universidad de Canterbury. Doctora en Geopolítica Antártica, investiga el turismo antártico, las conexiones humanas con la región polar sur y el rol de las ciudades puerta de entrada en su protección, y co-lidera grupos del Comité Científico para la Investigación en la Antártida (SCAR) como Ant-ICON, Ant-TAG y EDI. Vive desde hace más de dos décadas en Christchurch, pero visita a menudo Ushuaia, su otro hogar.
Habló de Ushuaia, Punta Arenas, Christchurch, Hobart y Ciudad del Cabo como ciudades que son mucho más que puntos de partida: integran conocimiento científico, políticas y logística en su vida diaria. Christchurch se destaca por su plan estratégico basado en valores maoríes y por ser base de programas antárticos internacionales. La cooperación entre estas ciudades toma formas convencionales y otras menos visibles, como los rescates médicos o la diplomacia discreta; vivir los principios del Tratado Antártico es clave para estas comunidades.
El futuro de la cooperación antártica
Cerró el encuentro la Embajadora argentina en Nueva Zelanda, María Belén Bogado, con una mirada sobre el futuro de la cooperación antártica desde el hemisferio sur. Retomó los ejes del seminario, destacó el rol de los países del hemisferio sur —en particular las naciones puerta de entrada— en una agenda antártica común y subrayó la cooperación internacional como pilar del Sistema del Tratado Antártico.
Invitó, por último, a pensar el vínculo entre diplomacia, ciencia y cooperación Sur-Sur como una vía para consolidar el compromiso de la Argentina y sus socios australes con la protección y el estudio de la Antártida en las próximas décadas.




